Opinión – Fernando Navajas: Asesinato de imagen

La farándula judicial izquierdista nos ha traído otro “caso” de DD.HH., con el sometimiento a proceso del ex Comandante en Jefe del Ejército, General Emilio Cheyre, por su supuesta participación en la muerte de personas detenidas por la maliciosamente llamada “caravana de la muerte”, siendo en ese tiempo teniente ayudante del Comandante del Regimiento “ARICA”, con asiento en “La Serena”.

Inmediatamente, la mayoría de los medios comenzaron a juzgarlo y “condenarlo”, sin que hubiese comenzado el juicio siguiendo las pautas de sus rojos o Cobardes Patrones. No conozco al Gral. Cheyre y no me corresponde emitir opiniones sobre su desempeño como Comandante en Jefe, eso lo harán sus pares y los miembros de su Institución, pero lo que queda muy claro es que se trata de enlodar el prestigio de un GENERAL y de paso al Ejército.

Seguramente tuvo aciertos y errores, como es natural en todos los mortales, pero hay uno que a mi juicio no debió cometer  de acuerdo al conocimiento profesional y político, que debe tener un Oficial General, la responsabilidad frente a su pueblo en situaciones graves para el país y su accionar en esos momentos. El “Nunca más” que pronunció seguramente con buena intención, indica que no conoce a los adversarios que desean menguar a las FF.AA, y una de las primeras reglas que debe saber y aplicar un comandante es conocer, a su adversario, enemigo oponente o como quieran llamarlo para actuar en consecuencia.

Este inicuo juzgamiento, es una respuesta a sus buenas intenciones -con el agravante que- a los militares se les considera culpables y deben demostrar su inocencia, contraviniendo un principio jurídico universal que considera a las personas inocentes a menos que se demuestre lo contrario.

Hoy día, tal como están las cosas en Chile, es muy fácil acusar a un militar. Basta con reunir testigos falsos, debidamente -remunerados- y se procede con un proceso judicial, que no se aplica al resto del país que y sólo se emplea para juzgar a los militares -otro absurdo de los tantos que tenemos en Chile-.

Personalmente, se me hace muy difícil creer que un oficial subalterno haya cometido un delito como el que se le acusa, más aun siendo ayudante del Comandante de una Unidad Operativa y por su cuenta y riesgo. En general los ayudantes de órdenes no se designan a “dedo” sino que de acuerdo a lo que solicite su futuro comandante pero siempre se nombran con criterios de discreción, ser capaz de coordinar las actividades de su mando, conocimientos profesionales, actitud militar y social y otros.

Ya veremos el resultado de este juicio y aunque resultara absuelto, se le habrá desprestigiado, obligado a gastar en su defensa, molestado y todo lo que se pueda concebir en materia de hostigamiento,y se habrá cumplido con el asesinato de imagen.

Fernando Navajas I.
Vicealmirante

Un comentario sobre “Opinión – Fernando Navajas: Asesinato de imagen

  • el 23/09/2016 a las 7:34 AM
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    En estos dias, ante la negación constante de nuestras limitaciones y el reconocimiento de las virtudes de quien no opina de la misma manera, parece lícita la infamia que algún día nos avergonzará solo a quienes poseen conciencia.

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